Recursos que te ofrece una entidad financiera:

Financiación Bancaria

Si necesitas recursos para iniciar tu actividad y requieres realizar una inversión (local, equipos técnicos, vehículos, herramientas…), puedes acceder a préstamo, leasing o renting.

Si necesitas disponer de liquidez (dinero en efectivo) para la actividad diaria de tu empresa, puedes cubrirla con una póliza de crédito, descuento comercial, factoring o confirming.

 

Si necesitas disponer de una cantidad de dinero para la compra de una inversión de importancia, el préstamo puede ser una opción. Con el préstamo, la entidad financiera te facilita una cantidad de dinero que tendrás que devolver mediante unas cuotas en un tiempo establecido pagando intereses y comisiones acordados mediante un contrato.

Cuestiones relevantes a la hora de formalizar un préstamo:

  • Fijar un plazo de devolución acorde con la vida útil productiva del bien financiado.
  • Analizar que la rentabilidad generada por el bien financiado sea superior al coste de financiación.
  • Analizar la posibilidad de incluir un periodo de carencia (período en el que únicamente se pagan intereses).
  • Analizar la conveniencia de un tipo de interés fijo o variable (en este caso estudiar la periodicidad de revisión del mismo).
  • Negociar los gastos de cancelación anticipada.
  • Considerar como mayor coste de la operación los gastos que se deriven de una posible garantía real (gastos de tasación, notario...).

También denominado arrendamiento financiero, permite alquilar un bien a cambio de una cuota mensual. Una vez acabado el contrato puedes optar por comprarlo, renovarlo o devolverlo. Puedes alquilar bienes de equipo o bienes inmuebles que necesites para tu actividad. Los bienes de equipo son en general maquinaria, herramientas, vehículos, equipos técnicos, mobiliario, etc. y los bienes inmuebles son locales, despachos, oficinas, naves industriales, etc.

Cuestiones relevantes a la hora de formalizar un leasing:

  • No incluye servicios adicionales de mantenimiento como seguros, averías, revisiones…
  • No es necesario aportar una cantidad de dinero inmediata, sino que se financia el 100% del bien.
  • Protección contra la obsolescencia del bien.
  • La formalización del contrato de leasing conlleva unos gastos.
  • Los seguros son obligatorios, por lo que te supondrá un gasto extra que debes tener en cuenta. Normalmente la duración mínima del contrato para los bienes de equipo es de 2 años y de 10 años para los bienes inmuebles.

Consiste en alquilar un bien pero, además, incluye otros servicios para el buen funcionamiento del mismo, como son el mantenimiento, las reparaciones o el seguro. Al finalizar el contrato no se dispone de una opción de compra. Puedes alquilar bienes de equipo como vehículos, equipos informáticos, hardware, software, impresoras, todo tipo de equipamiento de oficinas, almacenes, fábricas, y en definitiva una amplia gama de maquinaria con la última tecnología.

Cuestiones relevantes a la hora de formalizar un renting:

  • Incluye servicios adicionales de mantenimiento como seguros, averías, revisiones…
  • No se tiene que realizar un desembolso inicial.
  • La duración del contrato oscila entre 2 y 5 años.
  • Aunque en principio no se contempla la opción a compra, podrás adquirirlo si lo has negociado.
  • Está pensado para facilitar el uso de bienes que requieran una renovación continuada por riesgo de obsolescencia.
  • La formalización del contrato de renting conlleva unos gastos.

Consiste en una operación en la que una entidad financiera pone a tu disposición una cantidad determinada de dinero hasta un límite y por un plazo determinado. Es la opción más útil para obtener liquidez.

Podrás disponer parcial o totalmente de ella para cubrir necesidades de efectivo, pero al finalizar el plazo establecido tienes que devolver todo el importe cedido.

Cuestiones relevantes a la hora de formalizar una póliza de crédito:

  • Facilidad de liquidez inmediata, permite disponer de la cantidad que requieres en cada momento.
  • Su uso es como el de una cuenta corriente. No es necesario crear una cuenta nueva, se puede utilizar la cuenta usual.
  • Pagas intereses por la cantidad que hayas utilizado, no por todo el dinero que tengas disponible. La parte de dinero que no utilices lleva unos gastos financieros mínimos.
  • La formalización de la póliza de crédito conlleva unos gastos.

Descuento que efectúan las entidades de crédito de efectos comerciales, letras, pagarés u otros efectos aptos para la función de giro, con el fin de movilizar el precio de las operaciones de compra-venta de bienes y/o servicios.

Cuestiones relevantes a la hora de formalizar un descuento comercial:

  • La entidad financiera abona el dinero que te deben tus clientes antes de que éstos te paguen.
  • Supone el pago de unos intereses en función del plazo que falta hasta su vencimiento y unas comisiones por los gastos de gestión.
  • Debes utilizarlo con clientes totalmente solventes. Si se anticipan cobros que al final no se pagan puntualmente, la entidad financiera te va a solicitar el importe y, además, tendrás que pagar los gastos derivados de la devolución.
  • Es muy útil si no puedes esperar a que el cliente te pague y tienes que hacer pagos a corto plazo.

Consiste en ceder la gestión y cobro de las facturas, recibos... de tus clientes a una entidad financiera o compañía de factoring. Ésta se encargará de gestionar su cobro a cambio del pago de una comisión por el servicio administrativo prestado y unos intereses por el servicio de financiación.

Esta modalidad de financiación bancaria puede presentarse de dos formas diferentes, con recurso o sin recurso, dependiendo de la persona que asuma el riesgo de las operaciones:

  • Con recurso: la sociedad de factoring no responderá en ningún momento en caso de impago por parte de tus clientes. Es decir, no asume el riesgo de los deudores (tus clientes) en la operación comercial y lo asumirás tú.
  • Sin recurso: En este caso, tú no asumes  el riesgo de insolvencia por parte de tus clientes. Ahora será la empresa factoring la que asuma todo el riesgo de la operación.

Consiste en ceder el pago de facturas que tienes pendiente a una entidad financiera o una entidad especializada en confirming que se hará cargo del pago en la fecha correspondiente.

Se trata de un servicio mixto que gestiona los pagos a proveedores, ofreciendo a aquellos la posibilidad de cobrar las facturas con anterioridad a la fecha de vencimiento. Es un mecanismo indirecto de financiación que no supone una entrada de dinero en tu proyecto.

Existe confirming con o sin recurso:

  • Sin recurso: El proveedor tiene la certeza de que va a cobrar y no corre ningún tipo de riesgo. En este caso, la entidad confirming te va a reclamar el pago para proveedores.
  • Con recurso: Suele darse en caso de que no exista confianza entre la empresa y la entidad financiera. En esta ocasión, en caso de impago se le cargará directamente al proveedor.
Va dirigido principalmente a empresas grandes, sobre todo si tienen una amplia cartera de proveedores, a los que asegurar el pago de facturas y simplificar el sistema de pagos.

Pequeños préstamos que se conceden a las personas con un reducido nivel de recursos económicos, es decir, a aquellas que carecen de las garantías suficientes para acceder al sistema bancario tradicional, pero que tienen capacidad emprendedora.

Suelen destinarse a la puesta en marcha de pequeñas empresas, generándose, por tanto, autoempleo.

 

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